Cuando la radio se convierte en una escuela: el impacto de MOVA y la Red de Emisoras Escolares
Escrito por Wilmer Mosquera – Docente
La educación no ocurre únicamente dentro de un salón de clases. También sucede cuando un estudiante se enfrenta a un micrófono, cuando debe preparar una entrevista, cuando aprende a trabajar en equipo, cuando descubre que su voz puede contar una historia o cuando comprende que la comunicación puede convertirse en una herramienta para transformar su entorno.
En este proceso, las capacitaciones desarrolladas a través de MOVA y la Red de Emisoras Escolares han representado una oportunidad significativa para fortalecer las habilidades de nuestros estudiantes y, al mismo tiempo, impulsar la evolución de nuestra emisora escolar Enredito.
Aprender haciendo
Uno de los mayores valores de una emisora escolar es que permite que los estudiantes aprendan haciendo.
No se trata únicamente de aprender a hablar frente a un micrófono. Detrás de cada programa existen múltiples aprendizajes: investigar, escribir, organizar información, formular preguntas, escuchar, entrevistar, editar, trabajar en equipo, cumplir horarios y asumir responsabilidades.
Cuando un estudiante participa en una producción radial, está desarrollando competencias que pueden ser útiles mucho más allá de la emisora.
Aprende a expresarse mejor.
Aprende a escuchar.
Aprende a argumentar.
Aprende a investigar.
Aprende a perder el miedo a hablar en público.
Aprende a trabajar con otros.
Y, sobre todo, comienza a descubrir capacidades que quizá no había reconocido en sí mismo.
MOVA: una oportunidad para fortalecer talentos
Las capacitaciones de MOVA han permitido que nuestros estudiantes tengan contacto con conocimientos y experiencias que enriquecen el trabajo que realizamos desde la emisora.
Cada encuentro de formación abre nuevas posibilidades.
Los estudiantes no solamente reciben información; también tienen la oportunidad de compartir experiencias con otros jóvenes, conocer diferentes maneras de hacer radio escolar y descubrir que existen muchos caminos para contar lo que sucede dentro y fuera de una institución educativa.
Esta formación también permite que los estudiantes comprendan que una emisora escolar puede ser mucho más que música y entretenimiento.
Puede ser un espacio de información.
Puede ser un laboratorio de comunicación.
Puede ser una herramienta pedagógica.
Puede convertirse en un escenario para el desarrollo de proyectos culturales.
Y puede darle voz a una comunidad educativa.
De una emisora escolar a un proyecto que crece
Enredito nació con una misión profundamente educativa: utilizar los medios de comunicación como una herramienta para acompañar a nuestros estudiantes y fortalecer el vínculo con la comunidad.
Con el paso del tiempo, el proyecto ha evolucionado.
La experiencia acumulada, el trabajo de los estudiantes y las oportunidades de capacitación han permitido pensar en una emisora con mayores posibilidades.
Hoy hablamos de radio, pero también de contenidos digitales, podcasts, entrevistas, programas especiales, producción audiovisual y nuevos formatos de comunicación.
La incorporación a la Red de Emisoras Escolares representa un paso importante en este proceso.
Ya no estamos trabajando de manera aislada.
Ahora tenemos la posibilidad de conectarnos con otras experiencias, aprender de otros proyectos y compartir aquello que también hemos construido desde nuestra institución.
La capacitación transforma la manera de hacer radio
Cuando un estudiante recibe formación, el impacto no queda únicamente en él.
También se refleja en el proyecto.
Un joven que aprende nuevas técnicas puede compartirlas con sus compañeros.
Una estudiante que descubre cómo realizar una buena entrevista puede convertirse posteriormente en entrevistadora de otro programa.
Quien aprende producción puede ayudar a mejorar los contenidos.
Quien desarrolla habilidades de edición puede apoyar nuevas producciones.
Así se genera una cadena de aprendizaje.
Uno aprende, comparte y otro aprende.
De esta manera, la emisora comienza a convertirse en una verdadera comunidad de conocimiento.
La voz de los estudiantes también importa
Uno de los aspectos más importantes de una emisora escolar es permitir que los estudiantes tengan voz.
En ocasiones, los jóvenes tienen ideas, preocupaciones, talentos y propuestas que no siempre encuentran espacios para expresarse.
La radio puede convertirse en ese espacio.
A través de un programa, un podcast, una entrevista o una crónica, un estudiante puede hablar sobre aquello que le interesa y, al mismo tiempo, aprender a hacerlo de manera responsable.
Esto también implica enseñarles que comunicar tiene consecuencias.
No todo lo que se escucha debe repetirse.
No toda información encontrada en internet es verdadera.
No todas las opiniones deben convertirse en afirmaciones.
Por eso, hacer radio también significa aprender ciudadanía, ética, responsabilidad y pensamiento crítico.
Una experiencia que puede transformar futuros
Quizá uno de los mayores impactos de estos procesos de formación sea que un estudiante pueda descubrir una vocación.
Algunos jóvenes pueden encontrar en la radio una pasión por la comunicación.
Otros pueden interesarse por el periodismo, la producción audiovisual, la ingeniería de sonido, la locución, la escritura, el diseño, la tecnología o la creación de contenidos digitales.
Pero incluso quienes no quieran dedicarse profesionalmente a los medios pueden llevarse aprendizajes fundamentales.
La capacidad de hablar en público.
La seguridad para presentar una idea.
La habilidad para trabajar en equipo.
La responsabilidad de cumplir una tarea.
La capacidad de escuchar diferentes opiniones.
Son competencias que pueden acompañarlos durante toda su vida académica y profesional.
Enredito también aprende
La formación no solo transforma a los estudiantes.
También nos obliga como proyecto educativo a mejorar.
Cada capacitación nos permite preguntarnos qué estamos haciendo bien, qué debemos fortalecer y hacia dónde queremos llevar nuestra emisora.
Gracias a este proceso, Enredito ha podido ampliar su mirada.
Ya no pensamos solamente en una emisora que transmite contenidos.
Pensamos en una plataforma educativa y comunicativa donde los estudiantes puedan aprender, crear, producir y participar.
La radio se convierte así en un laboratorio.
Un lugar donde equivocarse también hace parte del aprendizaje.
Donde una entrevista puede convertirse en una clase.
Donde un podcast puede convertirse en una investigación.
Donde una transmisión puede convertirse en una experiencia de trabajo en equipo.
Y donde una idea de un estudiante puede terminar convirtiéndose en un proyecto para toda la comunidad.
El reto continúa
El crecimiento de Enredito también trae nuevos desafíos.
Necesitamos seguir formando estudiantes.
Necesitamos fortalecer los equipos de trabajo.
Necesitamos producir contenidos de calidad.
Necesitamos explorar nuevos formatos digitales.
Necesitamos aprovechar la tecnología sin perder de vista el propósito educativo.
Y, sobre todo, necesitamos mantener a los estudiantes como protagonistas.
Porque una emisora escolar no se construye solamente con equipos, micrófonos, computadores o plataformas digitales.
Se construye con personas.
Con estudiantes que tienen algo que decir.
Con docentes dispuestos a acompañarlos.
Con instituciones que creen en sus capacidades.
Y con redes que permiten compartir experiencias y aprender colectivamente.
Una red que amplifica las voces
La experiencia con MOVA y la Red de Emisoras Escolares demuestra que cuando las instituciones educativas comparten conocimiento, las posibilidades se multiplican.
Una emisora puede inspirar a otra.
Un estudiante puede aprender de otro estudiante.
Una experiencia puede convertirse en una nueva idea.
Y una pequeña producción escolar puede terminar teniendo un impacto mucho mayor del que inicialmente se imaginó.
Enredito seguirá creciendo, aprendiendo y transformándose.
Pero hay algo que debe permanecer en el centro de todo este proceso:
los estudiantes.
Porque cuando les damos herramientas, acompañamiento y espacios para expresarse, no solamente estamos formando comunicadores.
Estamos formando jóvenes capaces de investigar, pensar, crear, cuestionar, trabajar en equipo y participar activamente en su comunidad.
Y quizá ese sea el verdadero poder de la radio escolar:
no solamente transmitir voces, sino ayudar a formar las personas que mañana tendrán algo importante que decir.