La lluvia cae suave sobre mí, como si el mundo hablara en voz baja solo para que yo lo escuche. Dejo que el agua roce mis pies mientras el arroyo sigue su camino, llevándose pensamientos que ya no quiero sostener. En mis auriculares suena algo que no sé si viene de afuera o de adentro, pero me envuelve y me hace sentir lejos, incluso estando aquí. Sentada entre la hierba húmeda y las piedras frías, siento que me disuelvo en el paisaje, como si por un momento dejara de ser alguien y me convirtiera simplemente en parte de la lluvia, del viento… de este instante que no quiero que termine.
Escrita Por la Estudiante Ayelen Vera - 9°B